//La propagación del Covid se descontrola en Zaragoza y pone a esta capital al borde del confinamiento

La propagación del Covid se descontrola en Zaragoza y pone a esta capital al borde del confinamiento

La propagación del Covid avanza ya de forma descontrolada en Zaragoza, en una explosión de casos tan acelerada que esta ciudad está ya a puertas del confinamiento. De hecho, el Gobierno de Aragón ha pedido a los ciudadanos que un autoconfinamiento voluntario, mientras se resiste a promover el aislamiento forzoso de una urbe en la que viven unas 700.000 personas, sin contar los municipios de su entorno inmediato de influencia.

Todo esto en una región en la que hace días que ha vuelto a haber propagación comunitaria, al menos desde el pasado fin de semana, según ha reconocido en las últimas horas la propia consejera aragonesa de Sanidad, Sira Repollés, que ahora habla de «oleada creciente» de contagios.

Aragón ha notificado este martes otros 272 contagios, de los que 175 se concentran en Zaragoza, 90 en Huesca y 7 en Teruel. Nunca hasta ahora, ni siquiera en lo peor de la pandemia, Aragón notificó en un solo día tantos contagios como los que reportó este jueves.

El crudo panorama que dibujan los datos y la solemnidad de las declaraciones oficiales contrasta con la realidad que se ha seguido dando en Zaragoza durante todos estos días, con una falta de control a pie de calle frente a los notorios incumplimientos de la fase 2 y del uso de la mascarilla obligatoria. El caso de las terrazas ha sido visible y lo ha seguido siendo en las últimas horas, pese a que las autoridades anunciaron un despliegue policial para «informar» antes de empezar a multar a los infractores. Al menos hasta este miércoles, ese despliegue no ha llegado. Así se incumple en Zaragoza la fase 2 y la mascarilla obligatoria.

Hasta ayer, el peor dato se registró el 29 de marzo, con 266 casos. Pero las autoridades sanitarias dicen que ahora la situación es mejor, porque entonces los casos que se detectaban eran una pequeña porción, menor que la de ahora. «No tiene nada que ver el dato de ahora con el de entonces, porque ahora la capacidad de detección es muy alta», afirma el director general de Salud Pública del Gobierno aragonés, Francisco Javier Fanlo. Es uno de los mensajes de calma que se esfuerza en trasladar el Gobierno de Javier Lambán, a la par que reconoce lo crítico de la situación que se está viviendo.

La evolución se agrava hora tras hora, según han reconocido las autoridades sanitarias en una comparecencia extraordinaria en la que han reconocido que la situación es grave.

El Gobierno de Aragón ha apelado al autoconfinamiento de los habitantes de Zaragoza a falta de una orden legal que fuerce su aislamiento y que el Ejecutivo de Javier Lambán se resiste a promover. Sin ello, es imposible prohibir la libre movilidad y nadie puede verse forzado a no salir de Zaragoza o a entrar en la ciudad.

Para aplicar un confinamiento forzoso habría que establecer una orden legal, bien con una orden del Gobierno de Aragón que tratara de contar con amparo judicial -incierto- u optando por la vía reglada constitucionalmente en España: solicitando al Gobierno de España que declare el estado de alarma para la ciudad de Zaragoza o cualquier otro foco que, por su gravedad, entienda que requiere de esa medida. El Gobierno de España también podría adoptar esa decisión sin necesidad de que el presidente autonómico lo solicite.

La explosión de casos sigue en una escalada continua: el doble de casos de un día para otro. Y en esa situación está instalada la ciudad de Zaragoza desde hace días, mientras los brotes de contagio salpican cada vez a más puntos de Aragón y siguen sin atajarse los que forzaron hace tres semanas a volver a la fase 2 a cuatro comarcas de la zona limítrofe con Cataluña.

«Nos esperan días muy complicados», reconoció el director general de Salud Pública del Gobierno aragonés, Francisco Javier Fanlo. (ABC)