Un fósil con cinco ojos revela el origen de los artrópodos

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Los artrópodos han estado entre los animales más exitosos de la Tierra desde el período cámbrico, hace unos 520 millones de años. Son los más conocidos y omnipresentes, y constituyen casi el 80 por ciento de todas las especies animales actuales, mucho más que cualquier otro animal.

Pero, ¿cómo evolucionaron los artrópodos y cómo eran sus antepasados? Estos han sido un gran enigma en la evolución animal que ha desconcertado a generaciones de científicos durante más de un siglo.

Ahora, unos investigadores del Instituto de Geología y Paleontología de Nanjing de la Academia China de Ciencias (NIGPAS) han descubierto un fósil parecido a un camarón con cinco ojos, que ha proporcionado importantes conocimientos sobre la historia evolutiva temprana de los artrópodos. El estudio fue publicado en la revista Nature.

La especie fósil, Kylinxia, se recogió de la fauna de Chengjiang en la provincia de Yunnan, en el suroeste de China. Dicha fauna documenta los fósiles de animales más completos de la época cámbrica.

El Prof. Huang Diying, coautor del estudio del NIGPAS, dijo: «La Kylinxia es una especie quimérica muy rara. Combina rasgos morfológicos de diferentes animales, como la ‘kylin’, una criatura quimérica de la mitología china tradicional».

«Debido a condiciones tafonómicas muy especiales, los fósiles de Kylinxia exhiben exquisitas estructuras anatómicas. Por ejemplo, el tejido nervioso, los ojos y el sistema digestivo, son partes blandas del cuerpo que normalmente no podemos ver en los fósiles convencionales», dijo el Prof. Zhao Fangchen, co-autor del estudio.

La Kylinxia muestra rasgos distintivos de los verdaderos artrópodos, como una cutícula endurecida, un tronco segmentado y piernas articuladas. Sin embargo, también integra características morfológicas presentes en formas muy ancestrales, como los extraños cinco ojos de Opabinia, conocida como la «extraña maravilla» cámbrica, así como los icónicos apéndices rapaces de Anomalocaris, un depredador del océano Cámbrico.

Entre la fauna de Chengjiang, Anomalocaris es un gran depredador que puede alcanzar los dos metros de longitud corporal, y ha sido considerado como una forma ancestral de artrópodo. Pero existen enormes diferencias morfológicas entre Anomalocaris y los verdaderos artrópodos. Hay una gran brecha evolutiva entre los dos que difícilmente puede ser salvada. Esta brecha se ha convertido en un crucial «eslabón perdido» en el origen de los artrópodos.

El equipo de investigación realizó exámenes anatómicos detallados de los fósiles de Kylinxia. Demostraron que los primeros apéndices de Anomalocaris y de los verdaderos artrópodos eran homólogos. Los análisis filogenéticos sugirieron que existía afinidad entre los apéndices frontales de la Kylinxia, los pequeños apéndices depredadores frente a la boca de los quelicerados (un grupo que incluye arañas y escorpiones) y las antenas de los Mandibulata (una subdivisión de los artrópodos que incluye insectos como hormigas y abejas).

«Nuestros resultados indican que la colocación evolutiva de la Kylinxia está justo entre los Anomalocaris y los verdaderos artrópodos. Por lo tanto, nuestro hallazgo llegó a la raíz evolutiva de los verdaderos artrópodos», dijo el Prof. Zhu Maoyan, un co-autor del estudio.

«La Kylinxia representa un fósil de transición crucial predicho por la teoría evolutiva de Darwin. Supone un puente entre la brecha evolutiva de Anomalocaris y los verdaderos artrópodos y forma un «eslabón perdido» clave en el origen de los artrópodos, contribuyendo con fuertes pruebas fósiles a la teoría evolutiva de la vida», dijo el Dr. Zeng Han, primer autor del estudio. (Fuente: NCYT Amazings)

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