//Carreteras solares: ¿realidad o ficción?

Carreteras solares: ¿realidad o ficción?

¿Sabías que existe una opción de almacenar energía llamada carreteras solares o solar roadways? Es un proyecto que viene desarrollándose e investigándose desde hace unos 7 años. La idea nació en EE.UU, donde se hizo una prueba insertando pequeños paneles solares en un tramo de la carretera para ver los resultados.

¿Cómo funciona?

Su funcionamiento es bastante sencillo. Los tramos son, por lo general, cortos ya que aún están en forma de prueba. Además, es posible circular a través de estas carreteras encima de los paneles o células fotovoltaicas.

El procedimiento trata de acaparar toda la energía proveniente del sol, para su posterior aprovechamiento en distintas instalaciones o aplicaciones estatales que puedan beneficiarse de la energía generada. 

Países como Francia, China y Holanda siguieron con las investigaciones y se han desarrollado varias técnicas al respecto. Vamos a conocer un poco más sobre estos proyectos:

Francia

En diciembre de 2016, Francia inauguró en Normandía el primer tramo de carretera construido con pavimento formado por placas fotovoltaicas para generar electricidad a partir de la luz solar. Esta Carretera es considerada la primera del mundo porque es el primer tramo abierto a la circulación de automóviles, incluso camiones.

Los paneles solares empleados para su construcción tienen la capacidad de soportar el peso de cualquier tipo de vehículo y garantizan la adherencia de los cauchos (neumáticos). Un kilómetro de longitud de la vialidad fue cubierto con 2.280 paneles solares. Cada uno conformado por cinco capas de silicio para garantizar su resistencia y pueden generar energía limpia para alimentar el alumbrado público del pueblo.

Hasta ahora el principal obstáculo ha sido la inversión económica, pues los expertos aseguran que cada kilovatio en esta carretera cuesta 17 euros, aproximadamente, mientras que el precio de la instalación de energía fotovoltaica para un tejado es de 1,3 euros. 

A finales de diciembre de 2017, China concluyó la primera carretera solar de este país asiático, única en su tipo pues fue fabricada con hormigón transparente. Es un material que tiene casi las mismas propiedades estructurales del asfalto convencional e incorpora, pensando en el futuro, paneles de carga inalámbrica que posibilitarán cargar automóviles eléctricos por inducción magnética, aún en movimiento.

Los 2 kilómetros de carretera solar fueron instalados en un tramo de la Jinan City Expressway, próximo a una subestación eléctrica para asegurar su conexión a la red, ubicada en la ciudad de Jinan, capital de la provincia de Shandong. Está instalación está formada por tres capas: 

  • La primera de hormigón transparente y tiene doble función. Ofrece la fricción suficiente a los vehículos y protege.
  • La segunda capa, la central, integrada por paneles solares con un recubrimiento capaz de soportar el peso de un camión de tamaño mediano. 
  • La tercera tiene como finalidad separar y proteger los paneles de la tierra húmeda que está debajo. En esta última capa están ubicadas las conexiones y el cableado.

En abril de 2018, la empresa responsable de la obra informó que el tramo de la llamada “autopista solar” generó más de 96.000 kilovatios/hora (kWh) de electricidad en tres meses y medio.

Holanda

Holanda puso en marcha como experiencia piloto la primera ciclovía solar de 70 metros de longitud, a finales de 2014, en Krommenie, localizada a 25 km de Ámsterdam. Superó las expectativas de sus creadores, quienes confirmaron, después de su primer año, que genera 70 kWh por metro cuadrado, energía suficiente para alimentar tres casas.

La forma en que se instalaron los paneles fotovoltaicos marca la diferencia de este proyecto. En vez de un revestimiento, para su fabricación se utilizó un pavimento creado, especialmente, para absorber la energía del sol y convertirla en electricidad. La ciclovía fue elaborada con células fotovoltaicas integradas en módulos de hormigón de 2,5 – 3,5 metros, cubiertas por una doble capa de vidrio templado como protección. (NCYT)