//Vigilar el ritmo cardiaco mediante altavoces inteligentes y sin contacto físico

Vigilar el ritmo cardiaco mediante altavoces inteligentes y sin contacto físico

Altavoces inteligentes como Amazon Echo y Google Home han demostrado ser capaces de vigilar algunos aspectos de la salud en el hogar. Por ejemplo, unos investigadores determinaron que los altavoces pueden detectar un paro cardíaco y también vigilar la respiración de bebés. ¿Un altavoz inteligente sería capaz de captar algo bastante más sutil, concretamente el minúsculo movimiento de los latidos del corazón de una persona sentada frente a él?

El equipo de Shyam Gollakota, de la Universidad de Washington en la ciudad estadounidense de Seattle, ha desarrollado una nueva habilidad para un altavoz inteligente que, por primera vez, monitoriza tanto los latidos regulares del corazón como los irregulares, y en ambos casos sin contacto físico.

El sistema genera sonidos inaudibles para el oído humano que barren toda la habitación y, basándose en la forma en que tales sonidos se reflejan regresando al el altavoz, este puede identificar los latidos individuales mediante sus micrófonos y una técnica de inteligencia artificial.

Como los latidos del corazón generan en la superficie del pecho de la persona un movimiento tan diminuto, el sistema creado por estos científicos se vale del aprendizaje automático (una técnica de inteligencia artificial) para ayudar al altavoz inteligente a identificar las señales de los latidos regulares y también las de los latidos irregulares.

Cuando los investigadores probaron este sistema en participantes sanos y en pacientes hospitalizados por problemas cardíacos, el altavoz inteligente detectó latidos que coincidían con los detectados mediante los aparatos médicos convencionales.

«Los latidos regulares son bastante fáciles de detectar aunque la señal sea pequeña, porque se puede buscar un patrón periódico en los datos», explica Gollakota. «En cambio, los latidos irregulares son un verdadero reto porque no existe ese patrón. No estaba seguro de que fuera posible detectarlos, así que me sorprendió gratamente que nuestros algoritmos pudieran identificar los latidos irregulares durante las pruebas con pacientes». (Fuente: NCYT de Amazings)