//Tras ser imputado por tráfico de cargos, Quelca renuncia a su cargo de Ministro de Educación

Tras ser imputado por tráfico de cargos, Quelca renuncia a su cargo de Ministro de Educación

El ministro de Educación, Adrián Quelca, presentó su renuncia este viernes tras ser imputado por la Fiscalía por el delito de incumplimiento de deberes en el marco del caso “tráfico de exámenes” en la designación de cargos directivos.

«Hemos decidido a partir de este momento presentar a nuestro presidente mi renuncia al cargo de ministro de Educación, lo hacemos con la certeza de que la verdad más temprano que tarde va a darnos la razón porque tenemos la conciencia tranquila», anunció.

Afirmó que toma esta decisión con la intención de que el proceso en su contra no se utilice para empañar a la democracia y al proceso de cambio.

Quelca fue imputado por la Fiscalía por el delito de incumplimiento de deberes y pidió su detención domiciliaria mientras se realiza la investigación. Esto en el marco de una denuncia por presuntamente haber instruido, mediante mensajes de WhatsApp, perjudicar o favorecer a determinados postulantes a cargos directivos del sistema educativo.

El ahora exministro negó enfáticamente haber cometido algún delito ni haber robado un centavo al Estado. Recordó el principio constitucional de que uno es inocente hasta que se compruebe lo contrario. 

En su conferencia de prensa, Quelca arremetió contra los medios de comunicación, a los cuales acusó de ser fiscales, jueces y verdugos en sus casos. Dijo que los medios aprovechan “elementos de la derecha oligarca”, del “enemigo de clase” para destruir una gestión administrativa.

Las afirmaciones del ahora exministro contra los periodistas fueron acompañadas de gritos e insultos que proferían sus seguidores, quienes estaban junto a él durante la conferencia de prensa. 

“Para que aprendas, carajo”, exclamó uno de los seguidores de Quelca cuando la autoridad respondía a un periodista que le preguntó por qué se acogió al silencio al ser convocado por la Fiscalía. Otros gritaban “prensa vendida”.