//Moscú agita el miedo a una Tercera Guerra Mundial: «Podría ser nuclear y devastadora»

Moscú agita el miedo a una Tercera Guerra Mundial: «Podría ser nuclear y devastadora»

El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, ha asegurado que el presidente estadounidense, Joe Biden, sabe que la única alternativa a las sanciones contra Rusia es una Tercera Guerra Mundial que involucraría armas nucleares y sería devastadora, según informó la agencia de noticias RIA. En declaraciones la televisión catarí Al Jazeera, Lavrov ha añadido que Rusia enfrentaría un «peligro real» si Kiev adquiriera armas nucleares. «Biden tiene experiencia y sabe que no hay alternativa a las sanciones».

El máximo dirigente ruso, Vladímir Putin, anunció hace unos días, durante un encuentro con su ministro de Defensa, Serguéi Shoigú, la puesta en estado de máxima alerta de las fuerzas nucleares del país. «Ordeno a los ministros de Defensa y al jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas rusas (Shoigú y Valeri Guerásimov) que pongan las fuerzas de disuasión del Ejército ruso en régimen especial de servicio de combate», le dijo Putin al titular de Defensa y a Guerásimov.

Rusia cuenta actualmente con 5.977 ojivas nucleares, según un reciente informe del Bulletin of Atomic Scientists; 1.500 estarían pendientes de ser desmanteladas y 4.477 disponibles para su uso. Hay un total de 1.588 ojivas estratégicas (utilizadas en objetivos estratégicos y no en el campo de batalla), de las que 812 estarían asignadas a misiles balísticos terrestres (MBI), 576 a misiles balísticos lanzados desde submarinos (MBLS) y 200 a bases de bombarderos pesados.

Los incidentes con la OTAN podrían «escalar»

Por otro lado, el viceministro de Exteriores de Rusia, Alexander Grushko, ha avisado de la posibilidad de que se produzcan «incidentes» con la OTAN que podrían «escalar», al tiempo que ha insistido en las «garantías de seguridad» que pide Moscú.

«No hay garantías de que no habrá incidentes, no hay garantías de que estos incidentes puedan escalar en una dirección completamente innecesaria», ha indicado Grushko en declaraciones al canal de televisión Rossiya 24, recogidas por la agencia de noticias rusa Interfax.

Grushko, que ha insistido en que «los riesgos, por supuesto, surgen», ha señalado que Rusia está «extremadamente preocupada» por el envío de armamento a Ucrania en el marco de la invasión y ha hecho hincapié en que «todo en esta situación es muy peligroso».

Moscú pide, entre otras cosas, que la OTAN no se expanda hacia el este. «Si se resuelve este tema de las garantías, entonces se podrá pensar en alguna nueva arquitectura de relaciones, tanto con la Alianza como con otras organizaciones que existen actualmente en esta región», ha continuado. De forma paralela, ha declarado que Moscú presta atención a «cualquier manifestación de razonabilidad» por parte de la OTAN, si la Alianza «dice que no tiene planes o intenciones». «Esto indica que todavía hay, al menos, cierta cordura que está presente en las acciones de la OTAN», ha recalcado, antes de matizar que «están interesados» en que el bloque «tome una posición que proteja sus propios intereses nacionales».

En este sentido, ha recordado que Moscú «ha estado advirtiendo todo este tiempo» de que si no se logra resolver la situación «políticamente, sobre la base del consenso, sobre la base del equilibrio de intereses», tendrán que «tomar las medidas» que crean «necesarias». «Pero entonces será demasiado tarde para preguntar por qué lo hicimos», ha remachado.