//Nuevas recomendaciones de dieta y ejercicio para prevenir el cáncer

Nuevas recomendaciones de dieta y ejercicio para prevenir el cáncer

La American Cancer Society (ACS) ha actualizado sus recomendaciones sobre dieta y actividad física para la prevención del cáncer en una guía que se publica en «CA: A Cancer Journal for Clinicians», la revista médica insignia de la ACS. Estas nuevas pautas aumentan los niveles recomendados de ejercicio y ponen un mayor énfasis en reducir el consumo de carne procesada y roja, bebidas azucaradas, alimentos procesados y alcohol.

Las recomendaciones de prevención del cáncer de la ACS, que se revisan periódicamente a medida que surgen nuevas evidencias, so elaboradas por un comité de voluntarios compuesto por un grupo diverso de expertos de múltiples sectores. Las recomendaciones actualizadas se basan en revisiones sistemáticas realizadas por la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer (IARC); el Fondo Mundial de Investigación del Cáncer / Instituto Americano para la Investigación del Cáncer (WCRF / AICR); y los Departamentos de Agricultura y Salud y Servicios Humanos de los EE.UU. (USDA / HHS).

Estas son las diferencias clave entre las nuevas recomendaciones y la guía anterior de la ACS:

Actividad física

En la anterior guía se aconsejaba a los adultos realizar al menos 150 minutos de actividad de intensidad moderada o 75 minutos de intensidad vigorosa cada semana. Ahora se recomienda realizar 150-300 minutos de actividad física de intensidad moderada o 75-150 minutos de intensidad vigorosa por semana Lograr o superar el límite de 300 minutos es óptimo.

Dieta

Las antiguas directrices invitaban a consumir una dieta saludable, en cantidades que ayuden a mantener un peso saludable, con énfasis en los alimentos vegetales (al menos 2,5 tazas de vegetales y frutas a diario), limitación en el consumo de carne procesada y carne roja y preferencia de granos integrales en lugar de refinados.

La nueva guía aconseja seguir un patrón de alimentación saludable a todas las edades, que incluya:

-Alimentos ricos en nutrientes en cantidades que ayuden a lograr y mantener un peso corporal saludable.

-Vegetales variados: verde oscuro, rojo y naranja, legumbres ricas en fibra.

-Frutas, preferentemente enteras y de todos los colores.

-Granos enteros.

Quedan fuera de este patrón de alimentación saludable o, por lo menos, habría que limitar su consumo:

-Carnes rojas y procesadas.

-Bebidas azucaradas.

-Alimentos altamente procesados y productos de granos refinados.

Alcohol

Los expertos aconsejaban antes limitar el consumo de bebidas alcohólicas, pero en las nuevas recomendaciones son más estrictos: mejor no beber alcohol. Las personas que eligen beber alcohol deben limitar su consumo a no más de 1 bebida por día para las mujeres y 2 bebidas por día para los hombres.

En cuanto a las acciones comunitarias, la guía emplaza a las organizaciones públicas y privadas a trabajar en colaboración a nivel nacional, estatal y local para desarrollar, defender e implementar cambios en las políticas y el medio ambiente que aumenten el acceso a alimentos asequibles y nutritivos; proporcionar oportunidades seguras, agradables y accesibles para la actividad física; y limitar el alcohol para todas las personas.

«No hay un solo alimento o grupo de alimentos que sea adecuado para lograr una reducción significativa en el riesgo de cáncer. La evidencia científica actual y en evolución respalda un cambio de un enfoque centrado en los nutrientes a un concepto más holístico de los patrones dietéticos. Las personas comen alimentos enteros -no nutrientes – y la evidencia continúa sugiriendo que se trata de patrones dietéticos saludables que están asociados con un riesgo reducido de cáncer, especialmente cáncer colorrectal y de mama», concluye Laura Makaroff, vicepresidenta senior de Prevención y Detección Temprana de la American Cancer Society. (ABC)