//Ramírez vs Postol, capítulo 3

Ramírez vs Postol, capítulo 3

José Carlos Ramírez (25-0, 17 KO) y Viktor Postol (31-2, 12 KO) tenían previsto enfrentarse en febrero en China. Fue el primer gran combate de boxeo que tuvo que aplazarse por la pandemia, que ese momento aun no lo era. Para el mundo occidental fue una sorpresa. Nadie preveía lo que iba a pasar. Top Rank la aplazó sine díe y tras las primeras cancelaciones en Estados Unidos lo movió para mayo en Fresno (California), ciudad dónde reside Ramírez y es muy importante para la comunidad. Pensaban que podría realizarse, pero nada más lejos de la realidad.

La promotora fue la primera en volver a organizar eventos, pero no se metieron prisa con el duelo. Sabían que era una de sus principales bazas y que un Mundial de este tipo exigía una buena preparación. Finalmente este sábado se verán las caras. Será en la burbuja de Las Vegas, aunque para los púgiles lo más importante es poder enfrentarse y pasar página.

Ramírez expone los Mundiales WBC y WBO del peso superligero. Es la primera vez que lo hace, ya que su último pleito fue precisamente en el que unificó ante Hooker en julio de 2019. Ese día el estadounidense se destacó como un gran campeón. Por ello, tuvo muchas novias, pero al final en diciembre llegó a un acuerdo con Top Rank. De ahí la demora en poner en liza sus cinturones. En la mira de todos está Josh Taylor, monarca WBA e IBF, quien tiene un contrato con MTK, promotora muy cercana y con muchos negocios en común con Top Rank. La unificación está en mente, pero antes toca ratificarse ante el veterano.

Postol, ucraniano de 36 años, está ante su último tren. Sus únicas derrotas han sido contra Terence Crawford y Josh Taylor. Dos tropiezos permitidos. Viene con una racha positiva de dos triunfos y su puesto se lo ganó tras vencer al excampeón europeo Mohamed Mimoune. Es un púgil correoso y que dará guerra, pero en las apuestas Ramírez es favorito. Demostró ante Hooker que tiene pegada, pero sobre todo grandes fundamentos técnicos. Esa pelea de hace un año fue la que le abrió las puertas de los grandes carteles. Ahora, si quiere seguir creciendo solo le está permitido ganar y brillar. A la tercera va la vencida. O eso espera. (as.com)