//Modo más ecológico y seguro de fabricar células solares

Modo más ecológico y seguro de fabricar células solares

A las células solares de perovskita de carbono impresas se las considera potencialmente capaces de entrar con gran fuerza en el mercado de los paneles solares, ya que son muy eficientes en la conversión de luz en electricidad, y resultan baratas y fáciles de fabricar.

Sin embargo, uno de los principales obstáculos para la fabricación a gran escala y comercialización exitosa de estas células son los disolventes utilizados para controlar la cristalización de la perovskita durante la fabricación: esto se debe a que están hechos de materiales no sostenibles y están prohibidos en muchos países debido a su toxicidad y efectos psicoactivos.

Unos investigadores del Centro de Innovación y Conocimiento SPECIFIC de la Universidad de Swansea en el Reino Unido han descubierto que un disolvente biodegradable y sin toxicidad llamado gamma-valerolactona podría sustituir a estos disolventes sin afectar al rendimiento de las células solares.

Las principales características de la sustancia que la hacen idónea para ese reemplazo y que, por tanto, podrían mejorar la viabilidad comercial de los paneles solares de perovskita de carbono, son que está hecha de materias primas sostenibles, no hay problemas legales sobre su uso en ningún país, es adecuada para su utilización en procesos de fabricación a gran escala, no es tóxica y es biodegradable.

«Para ser realmente sostenible desde el punto de vista medioambiental, la forma de fabricar las células solares debe ser tan ecológica como la energía que producen», destaca agudamente Carys Worsley, del equipo de investigación.

Hay que resolver muchos problemas antes de que las células solares de perovskita de carbono impresas se conviertan en una realidad comercial. El problema de los disolventes era una barrera importante, que no solo restringía la fabricación a gran escala, sino que frenaba la investigación en los países donde los disolventes están prohibidos, tal como subraya Trystan Watson, del equipo de investigación. Ahora, con la gamma-valerolactonanueva sustancia, las cosas van a cambiar. (Fuente: NCYT de Amazings)