//Parlamentarios convierten la sesión de interpelación en un cuadrilátero

Parlamentarios convierten la sesión de interpelación en un cuadrilátero

Nuevamente una sesión de interpelación a un ministro de Estado, en este caso al titular de la cartera de Gobierno, Eduardo del Castillo, en la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP), fue convertida en un escenario de violencia debido a los argumentos del oficialismo para pregonar la teoría de que en 2019 se produjo un golpe de Estado. Ante esta postura, el Legislativo fue convertido en un campo de batalla donde se escucharon gritos e insultos que en determinado momento derivaron en golpes de puño entre legisladores.

La sesión fue instalada la tarde del martes y tuvo una duración de aproximadamente cinco horas, desde el principio, diferentes reclamos y gritos emitidos por legisladores de oficialismo y oposición resonaron al interior del Palacio Legislativo contrastando con el ambiente creado por movimientos sociales afines al MAS que se apostaron en plaza Murillo.

En una parte de su intervención ante el pleno de la Asamblea, Del Castillo acusó a la oposición de ser cómplices de los actos de corrupción durante el gobierno de Añez.

“Ustedes quieren esconder los crímenes, son unos cómplices, cómplices, asesinos cómplices, cómplices de la corrupción, cómplices del narcotráfico”, manifestó Del Castillo de forma furibunda.

La autoridad, además, hizo referencia a que el informe de la OEA nunca comprobó un fraude electoral, y que la oposición intenta esconder los hechos de corrupción bajo el argumento del fraude.

Por su parte, el diputado y jefe de bancada de la agrupación Creemos, Erwin Bazán, cuestionó el accionar de la autoridad calificándolo como el “carcelero” del Movimiento al Socialismo.

En medio de la sesión, el senador Henry Montero y el diputado Antonio Colque protagonizaron la escena más bochornosa de toda la sesión, llegando a los golpes delante la testera de la Asamblea y ante la mirada de todos los asistentes, motivo por el cual la sesión tuvo que ser suspendida por unos minutos. Tras la finalización de la sesión, ambos legisladores se manifestaron arrepentidos por sus actos y pidieron disculpas a sus colegas.

Una vez finalizado el acto interpelatorio, la mayoría del MAS en la ALP procedió a dar su voto de confianza a la autoridad.