//Unos se atacan y otros coquetean en la carrera electoral

Unos se atacan y otros coquetean en la carrera electoral

Los frentes  en carrera electoral entraron a una etapa en la que se lanzan duras arremetidas. Pero también se detecta cierto coqueteo desde filas de Juntos hacia Comunidad Ciudadana (CC).  

La semana comenzó con el video en el que Fernando Camacho, postulante de Creemos, dice que Evo Morales volvió a gobernar desde la comodidad de su exilio y dice que a la “vieja política”, en referencia a sus oponentes que no son del partido azul, “ya se le cayó la careta”.  

Morales, el 2 de julio, dijo que Camacho utiliza su nombre “para llamar la atención ante su mal desempeño”, y criticó que el excívico diga estar contra la “vieja política”, cuando en su entorno están Branko Marinkovic, Leopoldo Fernández, Mario Cossío y Manfred Reyes Villa. 

Camacho replicó que a Morales le duele de que le digan la verdad de frente, dado que pasó 14 años “rodeado de chupamedias” y opositores funcionales. 

El candidato del MAS a la presidencia, Luis Arce, aseguró el lunes que el plan de reactivación de empleo del Gobierno implica el “regreso” al neoliberalismo, dado que –según su lectura- se da más énfasis al fondo de reactivación de la “gran empresa privada” que a las microempresas. “Estamos ya de regreso al neoliberalismo, cuando la concentración del ingreso y la política económica política trabajaba para los más ricos”, manifestó. 

El diputado oficialista Alberto Vaca calificó a Arce como “el cajero del despilfarro” durante los 14 años que estuvo el MAS en el poder. “Necesitamos unidad, no electoralismo. No necesitamos candidatos haciendo política barata, peor cuando en 14 años no pudieron solucionar los problemas estructurales del país”.

El ministro Arturo Murillo planteó, ante el bloqueo de créditos del Legislativo,  “bloquear” sus salarios para que esos recursos se usen en la lucha contra la Covid-19.  

La presidenta del Senado, Eva Copa (MAS), le replicó y propuso bajar los salarios del Ejecutivo y Legislativo “a cero”, además de aprobar “un arraigo preventivo por seis meses tras concluir nuestro mandato”. 

El 30 de junio, Camacho le dijo a Añez que con  lo que gasta su Gobierno “en cada pase de spot de propaganda política disfrazada de gestión, se puede pagar la diálisis de muchas personas”. “Ya está bueno de pensar en votos”, aseguró. 

Mientras que Comunidad Ciudadana  interpuso una denuncia contra Juntos, con el fin de lograr de que se suspenda la “propaganda electoral disfrazada de campaña por el Covid-19”.

 No obstante, ayer se conoció la declaración de Murillo a El Deber, quien, ante la pregunta sobre la posibilidad de una alianza, dice que “habrá sorpresas en los próximos días”, aunque luego aclaró que el planteamiento “no significa bajar o subir candidaturas”. 

Samuel Doria Medina, candidato a la vicepresidencia de Juntos, aseguró que “la posibilidad de una negociación” no se discutió en esa alianza. Sin embargo, dijo que un diálogo debe prepararse con amplia participación para no ser una pérdida de tiempo. (Página Siete)