//Kevin Benavides, campeón del Dakar 2021 en motos

Kevin Benavides, campeón del Dakar 2021 en motos

Hay personas que llevan toda una vida en busca de un tesoro diferente. Conocen su ubicación y saben qué deben hacer para lograrlo, pero pese a intentarlo una y otra vez, el preciado sueño se resiste. No hablamos de oro, joyas, dinero ni obras de arte milenarias. Su belleza es superior a lo material. Se trata de lograr el reto de toda una vida, de superarse año tras año, aprendiendo a enfrentarse a la sabia y bella naturaleza, a ganarte su respeto a base de enfrentarte a sus múltiples peligros escondidos, retando a la vida constantemente y convirtiéndote en compañero del riesgo. Todo ello, hasta estar preparado. Kevin Benavides lo estaba. Hace tiempo que lo estaba y que había demostrado que lo tenía todo para poder ganar el Dakar. En 2016 se convirtió en el primer argentino en ganar una etapa del Dakar.

En 2018, el primero en liderar para su país. El niño que no soñaba con ser Maradona, que destacó desde bien joven en el enduro, un chico de Salta (Argentina) que siempre soñó con hacer historia entre aquellos aventureros atrevidos que se jugaban el pellejo en el desierto. Lo consiguió. Le tocó antes vivir momentos complicados, como una dura caída en el Dakar de 2017, o sin ir más lejos, la decepción inicial en la edición del 2020, cuando su motor lo dejó tirado en pleno desierto. Unos días después de aquello, llegó un revés todavía más duro, la muerte de un amigo y ex compañero como Paulo Gonçalves mientras el portugués seguía en su misma búsqueda particular del tesoro dakariano, el mismo que hoy toca Kevin con las manos.

El Dakar es eso, pasar de lo peor a lo mejor de un año a otro, a base de insistencia y trabajo, como la vida misma. Kevin lo logró tras una carrera dura, durísima, con muchas dunas, muchísimas piedras, múltiples pistas que llevaban al engaño, innumerables trampas en la navegación y sobre el terreno. Más de 7.500 kilómetros de un Dakar que la organización quiso que para las motos fuera mucho más lento, pero que los pilotos quisieron que siguiera siendo muy veloz. 

Un Dakar igualadísimo, el que más de los últimos años, y en el que cada día, un aventurero sufría una fuerte caída o un problema que servía de aviso para los demás. En esa tremenda batalla, Kevin se impuso a base de constancia y pocos errores. Benavides es campeón del Dakar, subiendo así por primera vez la bandera albiceleste al podio de la carrera más dura del mundo. Histórico. (MD)