//Polonia abre la puerta a acoger armas nucleares estadounidenses en su territorio

Polonia abre la puerta a acoger armas nucleares estadounidenses en su territorio

El viceprimer ministro polaco, Jarosław Kaczyński, afirmó este domingo que Polonia estaría dispuesta a acoger cabezas nucleares estadounidenses y abogó por reforzar las tropas de ese país en el flanco este de la OTAN.

«Básicamente, tendría sentido ampliar la presencia nuclear en el flanco este,» señaló el presidente del Partido de la Ley y la Justicia (PiS) en una entrevista con la edición dominical del diario alemán «Die Welt», aunque matizó que para ello la iniciativa tendría que partir de Washington.

Kaczyński propuso aumentar la presencia de tropas estadounidenses en Europa de 100.000 a 150.000, de las cuales la mitad deberían estar estacionadas de forma permanente en los países del este de Europa, en las fronteras con Rusia.

«Los soldados de la potencia nuclear americana son el factor más fuerte a la hora de prevenir que Rusia ataque países de la OTAN y el que nos proporciona la mayor seguridad,» argumentó el líder del PiS.

Además, pidió crear en Polonia un gran centro operativo de la alianza atlántica, desde el cual se puedan planificar y dirigir misiones.

«Sería una señal clara a Moscú, que significaría que el liderazgo de la OTAN está ahora también presente en el este», señaló el viceprimer ministro polaco.

Además, Kaczyński cargó contra la postura de Alemania con respecto a Rusia, con la que se declaró «muy insatisfecho», puesto que Berlín podría suministrar más armas o posicionarse a favor de un embargo de petróleo ruso.

El político ultraconservador, considerado por los analistas como el líder de facto de Polonia, argumentó que las importaciones de gas ruso son más difíciles de reemplazar, pero que en el caso del petróleo, que da más réditos cinco veces mayores a Moscú, sí que es posible.

«Durante años, el Gobierno alemán no ha querido ver lo que hace Rusia bajo el mando de Putin,» acusó Kaczyński, en referencia al presidente ruso, y agregó que «no era difícil de predecir» lo que ocurriría, pero que Berlín «siempre pretendía saberlo todo mejor».