¿Hacia un mundo de máquinas verdaderamente inteligentes?

0

¿A dónde nos llevará la inteligencia artificial? Varias investigaciones recientes repasan los últimos avances en inteligencia artificial y las perspectivas de progreso futuro de este fascinante pero también inquietante territorio inexplorado en el que la civilización humana ha comenzado a adentrarse.

Estos estudios se han publicado conjuntamente en un número especial de la revista académica Science.

Las variables raciales predichas por la inteligencia artificial a partir de imágenes médicas plantean riesgos y oportunidades para estudiar las disparidades en materia de salud, afirman James Zou (Universidad de Stanford en Estados Unidos) y sus colegas en un análisis.

Son cientos los dispositivos médicos asistidos por inteligencia artificial que se utilizan actualmente en diversas tareas médicas, como la evaluación de riesgos para la salud y el diagnóstico de enfermedades como el cáncer. Algunos estudios han demostrado que los modelos de inteligencia artificial pueden inferir variables raciales, si bien en categorías rudimentarias y simplistas, directamente a partir de imágenes médicas como radiografías de tórax y ultrasonidos cardíacos, a pesar de que en estas imágenes no se conocen correlaciones raciales legibles por humanos.

«Aunque las variables raciales no son una categoría generalmente significativa en medicina, la capacidad de la inteligencia artificial para predecir variables raciales a partir de imágenes médicas podría ser útil para monitorizar la disparidad en la atención médica y garantizar que los algoritmos funcionen bien en poblaciones variadas», escriben Zou y sus colegas.

En otro análisis, Matthew DeCamp (Universidad de Colorado en Estados Unidos) y Charlotta Lindvall destacan cómo el examen del sesgo en la inteligencia artificial y la atención médica ha tendido a eliminar el sesgo de los conjuntos de datos, los análisis o los equipos de desarrollo de inteligencia artificial. Sin embargo, DeCamp y Lindvall argumentan que también se deberán reducir los sesgos en la forma en que los médicos y los pacientes usan algoritmos basados en inteligencia artificial, lo que podría resultar más complejo que reducir los sesgos en los propios algoritmos.

Las tecnologías de inteligencia artificial también ofrecen una gran promesa para la expansión de nuestra comprensión de los comportamientos de los animales. En un estudio, Christian Rutz (Universidad de St Andrews en el Reino Unido) y sus colegas revisan cómo se están utilizando los métodos de aprendizaje automático (una modalidad de inteligencia artificial) para decodificar los sistemas de comunicación animal. Comprender cómo se comunican los animales presenta una serie de desafíos: los animales utilizan una amplia gama de adaptaciones comunicativas que abarcan señales visuales, acústicas, táctiles, químicas y eléctricas, con frecuencia de maneras que van más allá de las capacidades perceptivas de los humanos. En esta ocasión, Rutz y sus colegas revisan las formas en que se utilizan herramientas de aprendizaje automático cada vez más potentes para revelar la complejidad anteriormente oculta en el comportamiento comunicativo de los animales y aportan ideas que podrían conducir a posibles beneficios para el bienestar y la conservación de los animales. «Es esencial que los avances futuros se utilicen en beneficio de los animales que se estudian», escriben Rutz y sus colegas.

El equipo de Peter Wurman (Sony Research) destaca cómo los juegos proporcionan oportunidades controladas para aislar y practicar múltiples habilidades de resolución de problemas que son transferibles de forma más amplia a aplicaciones del mundo real, lo que los convierte en valiosos campos de entrenamiento para máquinas inteligentes. Si bien el reciente dominio de la inteligencia artificial en juegos de estrategia clásicos ya se ha completado en gran medida, Wurman y sus colegas argumentan que los videojuegos plantean nuevos tipos de desafíos para que la inteligencia artificial los conquiste. Avanzar en estos ámbitos representará un paso sustancial hacia sistemas de inteligencia artificial mucho más capaces y flexibles que operen en el mundo físico.

El público en general, los científicos y los tecnólogos han adoptado ampliamente y con gran rapidez la inteligencia artificial generativa –un tipo de tecnología de inteligencia artificial capaz de producir una amplia variedad de contenido, como imágenes, vídeo, audio y texto. Sin embargo, una cantidad creciente de artistas profesionales, incluyendo escritores y músicos, han planteado objeciones al uso de sus creaciones como datos de entrenamiento para estos sistemas. Pamela Samuelson (Universidad de California en Berkeley, Estados Unidos) destaca este conflicto emergente y discute cómo varias demandas por derechos de autor, actualmente en curso en Estados Unidos, podrían tener implicaciones sustanciales para el futuro de los sistemas de inteligencia artificial generativa. Si prevalece el punto de vista de los demandantes en estos casos, los únicos materiales con los que los sistemas de inteligencia artificial generativa se podrían entrenar legalmente serían obras de dominio público o con licencias, lo que afectaría a todos los usuarios de esta tecnología, incluida la investigación científica.

Por su parte, Ajay Agrawal y sus colegas discuten cómo la automatización de tareas a través de innovaciones en inteligencia artificial podría revertir las tendencias actuales de aumento en la desigualdad de ingresos. Dado el rápido desarrollo de tecnologías de inteligencia artificial que permiten la automatización de esfuerzos cognitivos y creativos en otra época reservados para seres humanos con formación y experiencia especializadas, algunos economistas han expresado su preocupación de que la inteligencia artificial tenga el potencial de perturbar sustancialmente el mercado laboral y aumentar aún más la desigualdad, si bien con poco beneficio para la productividad y los niveles de vida. En esta ocasión, Agrawal y sus colegas argumentan que, al considerar cómo se pueden automatizar las tareas, los desarrolladores de inteligencia artificial podrían crear herramientas que mejoren la productividad general de los trabajadores. Además, la automatización de la inteligencia artificial también podría reducir la desigualdad de ingresos al ofrecer innovaciones que permitan a los trabajadores con salarios más bajos y menos cualificados desempeñarse en niveles que anteriormente requerirían formación especializada.

Felix Wong y sus colegas discuten cómo los avances en inteligencia artificial están empoderando la investigación médica y biotecnológica en la lucha contra las enfermedades infecciosas. Según el equipo de Wong, las tecnologías de inteligencia artificial, como el aprendizaje automático, han conducido a rápidos avances en el descubrimiento de fármacos antiinfecciosos, así como en nuestra comprensión de la biología de la infección y en el desarrollo de nuevos diagnósticos. Otras aplicaciones también podrían mejorar nuestra capacidad para pronosticar y controlar brotes de enfermedades infecciosas y pandemias.

Bing Huang (Universidad de Viena en Austria) y sus colegas analizan el papel crucial que la «Teoría Funcional del Destino» –fundamental en la ciencia química y de materiales debido a su poder predictivo relativamente alto– ha desempeñado en el desarrollo de modelos basados en aprendizaje automático utilizados para navegar por el espacio de los compuestos químicos. Huang y sus colegas argumentan que los continuos avances en este espacio allanan el camino hacia soluciones de control de software capaces de manejar rutinariamente químicas y formulaciones poco comunes en el seno de laboratorios autogestionados.

Por último, una serie de pequeños análisis de varios autores destacan las aplicaciones de la inteligencia artificial en robots médicos avanzados. Las tecnologías de inteligencia artificial utilizadas en estos dispositivos, entre ellas la visión por ordenador, el análisis de imágenes médicas, la manipulación con muy alta precisión (superior a la que permiten las capacidades humanas) y el aprendizaje automático, podrían permitir a robots autónomos tomar imágenes pata diagnóstico, así como ayudar en procedimientos quirúrgicos complejos. Además, la inteligencia artificial en dispositivos de rehabilitación portátiles y prótesis avanzadas podría permitir una atención al paciente más personalizada e incluso prótesis impulsadas por inteligencia artificial que operen fluidamente con el usuario humano. (Fuente: AAAS)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *