//Exoesqueletos para mecánicos

Exoesqueletos para mecánicos

Los exoesqueletos robotizados pueden ayudar a caminar a personas con dificultades de locomoción por problemas de salud, a personas que llevan una mochila con más peso del que pueden cargar y, ahora, a personas cuyo oficio les exige esfuerzos físicos de forma muy habitual.

Desde, por ejemplo, mantener en alto los brazos sin poderlos apoyar en nada a fin de atornillar y desatornillar piezas en un punto elevado, hasta agacharse para levantar del suelo piezas de varios kilogramos de peso, son muchas las acciones típicas de oficios como el de mecánico en las que, sin requerir tanta fuerza como para justificar el uso de maquinaria especial, el esfuerzo físico acumulado a lo largo de la jornada laboral puede ser considerable y conducir a dolores de espalda y otros efectos nocivos e incluso desembocar en enfermedades laborales.

El equipo de Jesús Ortiz, del Instituto Italiano de Tecnología (IIT), está trabajando en nuevos exoesqueletos robóticos, que el usuario pueda llevar puestos con un engorro no muy superior al de llevar puesto un chaleco, y que sirvan para reducir los riesgos de lesiones relacionadas con el trabajo.

Estos científicos ya han diseñado y fabricado innovadores prototipos de exoesqueletos robóticos para uso industrial que contribuirán a hacer más seguro el trabajo en diversos sectores industriales, incluyendo el de la mecánica de vehículos. Mediante sus motores eléctricos y algoritmos de inteligencia artificial, estos dispositivos robóticos utilizables a modo de ropa ayudarán a los trabajadores, tanto hombres como mujeres, que realizan las tareas más exigentes físicamente. En concreto, reducirán significativamente el esfuerzo requerido hasta en un 40% y disminuirán el porcentaje de accidentes en el puesto de trabajo y de enfermedades laborales crónicas. Los investigadores están empezando a probar los prototipos en escenarios reales, y tienen previsto seguir mejorándolos hasta alcanzar el nivel tecnológico necesario para sacarlos al mercado, Calculan que esto será posible dentro de unos pocos años.

Tres son los tipos de exoesqueleto desarrollados por el equipo de Ortiz. El primero, denominado XoTrunk, proporciona apoyo a la zona lumbar. El segundo, XoShoulder, ayuda a los hombros. Y el tercero, XoElbow, refuerza los codos.

Los investigadores pudieron estudiar la distribución de fuerzas y los esfuerzos corporales de unos trabajadores mientras ejecutaban tareas habituales en sus oficios.

A partir de esta información, el diseño de los exoesqueletos se orientó a compensar esas tensiones y reducir así el riesgo de sufrir lesiones y enfermedades musculoesqueléticas.

Al mismo tiempo, los investigadores estudiaron la interacción entre el cuerpo humano y los tres exoesqueletos, adquiriendo información importante que permitirá mejorar los prototipos y dejarlos listos para la producción de los modelos comerciales definitivos y el lanzamiento de estos al mercado. (Fuente: NCYT de Amazings)