//La bacteria Haemophilus influenzae y los antibióticos

La bacteria Haemophilus influenzae y los antibióticos

La Haemophilus influenzae es una bacteria que puede provocar infecciones respiratorias leves como la sinusitis o la conjuntivitis, pero también otras más graves como la neumonía, complicaciones de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) o la enfermedad invasiva – cuando la bacteria penetra en tejidos profundos, como la sangre o el líquido cefalorraquídeo.

El grupo de investigación en epidemiología de las infecciones bacterianas del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (IDIBELL) y el Hospital Universitario de Bellvitge, junto con el servicio de microbiología del propio hospital, en la provincia de Barcelona, ha presentado un informe actualizado de la situación epidemiológica de la Haemophilus influenzae.

El estudio se ha publicado en la revista académica Microbial Genomics y muestra cómo han evolucionado la incidencia y la mortalidad de esta infección desde 2008 a 2019 en este hospital, además de analizar cómo ha aumentado la resistencia a los antibióticos en el mismo período.

El estudio describe que desde 2008, la incidencia de la enfermedad invasiva causada por Haemophilus influenzae en la población general se ha mantenido estable. La gran mayoría de casos son provocados por bacterias no capsuladas, llamadas NTHi, y afectan principalmente a personas de más de 65 años o que sufren otras patologías. Se trata de una enfermedad que en algunos casos puede manifestarse de forma muy severa y llegar incluso a causar la muerte, sobre todo en personas de riesgo.

Sin embargo, según el estudio, la mortalidad por esta enfermedad ha ido disminuyendo a lo largo de los últimos años.

En este sentido, los antibióticos son una herramienta clave para luchar contra las infecciones bacterianas: cuanto antes se administren, más probabilidades de supervivencia hay.

Sin embargo, los microorganismos tienen sus propias herramientas para defenderse. La más conocida es la adquisición de resistencia a los antibióticos, que, tal y como constata este estudio, ha ido aumentando en los últimos años. Esto pone de manifiesto que «para diseñar estrategias de prevención efectivas es necesario monitorizar el aumento de la resistencia a los antibióticos«, explica la Dra. Sara Martí, el equipo de investigación. Y añade que también es necesario mantener la vigilancia epidemiológica de la infección por Haemophilus influenzae. (Fuente: IDIBELL)